Cagadillo

El cagadillo es un caramelo elaborado a base de azúcar y frutos secos, los cuales dependen de la zona donde se elabore el dulce, dada la disponibilidad del mismo. Se trata de un bloque cuya forma y peso dependen del recipiente donde se elabore y la cantidad de producto que se desee obtener. Su color es marrón oscuro y en su superficie sobresalen, claramente, los frutos secos empleados.

Es un dulce elaborado desde hace siglos, y que hoy en día está prácticamente desaparecido. Se elaboraba, siempre, en las casas particulares, y se consumía en la época de Carnavales, durante las meriendas que organizaban las mujeres del pueblo. También era típico su consumo en las fechas de la Navidad, como sustituto del turrón. Se comenzó a elaborar como una manera de obtener un caramelo de forma artesanal en las casas, cuando no se disponía de recursos para adquirirlos de otra manera.

La elaboración de los Cagadillos continúa siendo una tradición muy extendida, cuya labor y textura particulares, se consiguen con una mezcla de azúcar, frutos secos (cacahuetes, piñones o almendras) y aceite.

Este producto, tradicionalmente, se ha elaborado en distintos pueblos de la provincia de Valladolid. Se ha localizado en las poblaciones de Montemayor de Pililla y en zona del Valle del Esgueva, aunque seguramente su elaboración se extienda a otras localidades.

Tienen un porcentaje medio de grasa, proporcionado por los frutos secos, que además de aportar grasa, constituyen también un aporte importante de proteína. Poseen gran cantidad de hidratos de carbono, lo que unido a lo anterior hace de este producto un dulce de elevado valor calórico. No requiere ningún sistema especial para su conservación. Se mantiene perfectamente a temperatura ambiente.

En general, es un producto que tiene una aceptación media y que destaca principalmente por el atractivo de su presencia y color. El Cagadillo se suele consumir como postre o acompañando el café.