El derecho al descanso del panadero

Hace unos meses nuestros compañeros de Navas de Oro comenzaron a ejercer el derecho al descanso los domingos, loable iniciativa a la que sin embargo han tenido que renunciar por una presión social injustamente motivada, lamentablemente promovida por algún vecino, en concreto el señor D. Jorge Vadillo y su carta al Director del Adelantado de Segovia con el título Nos privan de pan en Navas de Oro (No es cierto, faltaba a la verdad).

Ya contestamos a dicha carta a través del mismo periódico y en la misma sección, no obstante reproducimos el contenido de la misma para que sirva de defensa a todos los panaderos que han decidido, deciden o vayan a decidir ejercer su derecho, ya sea un único panadero en un pueblo, varios o miles, el derecho no depende de la garantía del suministro, que nunca está en cuestión.

” Los hechos son que en Navas de Oro no se vende pan reciente los domingos, pero sí el resto de la semana.

Con un tono más propio de otros tiempos, de caciques y dictaduras, se reclama del Ayuntamiento y Asociaciones de Consumidores que pongan “orden” y se termina con una cita: los domingos “nos den hoy nuestro pan de cada día”; claramente referente a la religión católica en la que precisamente el domingo es el día del descanso.

El descanso, el derecho al descanso ejercido por los panaderos de Navas de Oro, fabricantes y expendedores, es lo que tiene indignado al Sr. Vadillo y, al parecer, ha exasperado los ánimos del vecindario (no lo creo, seguro que los habitantes de Navas de Oro son respetuosos con los derechos de sus vecinos panaderos).

La misiva de D. Jorge Vadillo es un lamentable llamamiento a la privación de los derechos de los panaderos de Navas de Oro, al restablecimiento de un “orden” sin sustento legal alguno, porque no existe ninguna ley que obligue a elaborar pan todos los días, que niegue el derecho al descanso, a las vacaciones, a la enfermedad y los demás derechos que tienen reconocidos los trabajadores en España, siglo XXI. Sorprende la cita religiosa, mal usada y contradictoria en sí misma que niega el descanso del domingo a un gremio concreto.

Nadie tiene obligación de trabajar ininterrumpídamente, ni siquiera los panaderos, por mucho que estemos acostumbrados, mal acostumbrados, a que en general apenas descansen dos días al año, Navidad y Año Nuevo. Que la panadería en general es un gremio sacrificado 363 días al año no significa que tenga esa obligación, sino que en un país libre, democrático y de derecho optan los panaderos por ejercer o no su derecho al descanso.

Lamentablemente titulares como el del Sr. Vadillo, que manipulan la verdad, suelen crear una corriente de opinión de descrédito a unos honrados trabajadores (no olvidemos que si no venden pan tampoco lo cobran, dejan de ganar) que, me atrevo a aventurar desde experiencias similares, logrará que ni siquiera los domingos los panaderos de Navas de Oro puedan descansar como seguro que hace él al menos un día a la semana”.