Factores genéticos en la obesidad

obesidadLa obesidad es una enfermedad crónica tratable que se produce cuando existe un exceso de tejido adiposo (grasa) en el cuerpo. Se clasifica en dos tipos: central o androide y periférica o giroide. Mientras que en el primer tipo la grasa se localiza en el tronco, en el segundo lo hace de cintura para abajo y produce problemas de sobrecarga en las articulaciones.

Hay muchas causas implicadas en la aparición de este problema. El ritmo de vida que se lleva en la actualidad a hecho que algunos de nuestros hábitos se vayan modificando. La comida rápida y el sedentarismo que llevamos practicando desde hace algunos años están pasando factura, y ha provocado que en estos días surja entre nosotros otra preocupación más: la obesidad. Sin embargo, recientemente se ha puesto de manifiesto que hay otros factores, como el genético, que también desempeñan un papel importante en la obesidad.

Así, la genética explicaría por qué ciertas personas aumentan de peso con mayor facilidad que otras. Hoy por hoy, se considera que entre 50 y 70 genes intervienen en la obesidad y algunos desempeñan un papel más importante que otros.

Los defectos genéticos po-drían intervenir entre el uno y dos por ciento de los casos de obesidad grave común, y hasta en el 6% de los casos de niños que han sido gravemente obesos desde una edad temprana. A esto podemos unir el dato de que en EEUU la obesidad afecta al 15-20 %, y en España esta cifra se sitúa en un 7% en el Norte del país. Asimismo, la obesidad infantil aumenta el riesgo de obesidad en la edad adulta y el 75% de los adolescentes obesos serán adultos obesos con todos los riesgos para la salud que esto supone.

En junio del año pasado, se inició un estudio en el que participan 900 niños con obesidad grave y que tienen mutaciones genéticas que han causado su enfermedad. Estos niños, además, poseen un defecto genético muy raro (detectado sólo en cinco familias de todo el mundo) que causa una deficiencia en la hormona leptina, encargada de transmitir señales a la parte del cerebro que coordina la manera de comer. Una parte de este estudio consiste en inyectar a los niños participantes, leptina y ayudarles a controlar su apetito, con lo quese ha conseguido reducir su peso a cifras normales sin efectos colaterales graves.

Sin embargo, aún se sabe muy poco sobre por qué las personas se convierten en obesas o por qué ciertos grupos étnicos están predispuestos al aumento de peso en grados diferentes.