Helados apetitosos, refrescantes y nutritivos…

helados-5-duotonoEl helado, por ser una mezcla de diversos alimentos de alta calidad (leche, yogur, frutas y frutos secos, etc.), resulta refrescante, sabroso, nutritivo y en conjunto, de fácil digestión.

Su valor nutricional depende de los ingredientes que se utilicen en su elaboración: cantidad de agua, leche, mantequilla, nata, grasas vegetales, azúcar, frutos secos, concentrados de zumos, frutas, pralines, yema de huevo, chocolate, turrón, galletas, bizcochos, etc.

El valor energético oscila entre 200-250 Kcal/100 g en los helados de crema o nata y las calorías son mucho menores para los helados de agua (no incluyen grasa) y los light (llevan poca grasa y edulcorantes sin calorías). En cuanto a los hidratos de carbono, incluyen sacarosa o azúcar común y glucosa o jarabe de glucosa; los helados de crema o leche contienen como mínimo13 g de hidratos de carbono por cada 100 g.

La grasa de los helados procede fundamentalmente de la leche y derivados (nata, mantequilla) y en menor proporción del coco y palma hidrogenadas. Estas grasas no han sido sometidas a cocción, lo que en parte explica que los helados sean fácilmente digeribles. Aunque el contenido en colesterol no es muy elevado, estas grasas son mayoritariamente saturadas por lo que conviene moderar su consumo, ya que tomadas en exceso se relacionan con aumentos de los niveles de colesterol en sangre y por tanto, con un mayor riesgo de enfermedades vasculares. Por su parte, los helados cuya base es agua y los light no contienen grasa ni colesterol.

Las Proteínas, que proceden de los lácteos, son fáciles de digerir y de alta calidad nutricional. En cuanto a las vitaminas, su porcentaje depende de la cantidad de leche y huevo, si llevan. Por su parte los minerales que contienen son aportados principalmente por los lácteos, frutas y frutos secos; los helados cuya base es el agua, apenas tienen elementos minerales.

Todo ello respalda la necesidad de considerar a los helados no como una simple golosina o como refresco veraniego, sino como un postre delicioso y nutritivo que aporta elementos importantes dentro de una alimentación equilibrada, tanto en la niñez como en la etapa adulta, siempre y cuando no se abuse de su consumo.