La historia de las galletas

galletasLa palabra galleta deriva de un galicismo procedente del término “galette”, con el que los franceses designaban una especie de crêpe u hojuela en el s. XIII. No obstante los inicios de este suculento alimento se remontan mucho más atrás en el tiempo.

La galleta es casi tan antigua como la Humanidad y si queremos conocer sus orígenes hemos de remontarnos hasta el inicio de la cultura cerealista, cuando el grano de la espiga se tostaba y se cocía para obtener una especie de masa que, poco a poco, se convirtió en un alimento significativo en la dieta alimentaria.

Un tiempo después aparecieron las primeras tortas-galletas, una especie de panes ácimos y sin levadura, de forma redonda y poco espesor, que se constituyeron en la principal base alimentaria familiar. Así, estas galletas llegaron en el s. XV a su máximo esplendor, tanto es así que las tres carabelas que Cristóbal Colón condujo hasta América en 1492 llevaban sus barriles llenos de ellas.

La cultura de la galleta ha avanzado mucho desde estos tiempos y en la actualidad permite diversos ingredientes, aunque en esencia los componentes que las forman son harina, azúcar, huevos y a veces, mantequilla, nata o leche; con todos ellos se hace una pasta que posteriormente se cuece en el horno. Se pueden conservar durante mucho tiempo y a estos ingredientes básicos se les puede añadir una variedad infinita de productos para que el resultado sea más sabroso.