Pan y ajo, una fuente de salud

panyajoEl pan y el ajo, dos alimentos sencillos y muy enraizados en la cultura gastronómica de nuestro país, son una fuente inagotable de salud para nuestro organismo. Las peculiaridades dietéticas de estos dos productos y su composición, con distintos elementos básicos para el organismo, los hacen indispensables para nuestro cuerpo.

El pan bien elaborado con masa madre influye positivamente en los neurotransmisores, especialmente en la pérdida de la capacidad intelectual que se produce en la vejez. El Alzheimer, por ejemplo, podría paliarse complementando las comidas con pan artesano bien reposado, consumido así, refuerza la memoria, ayuda a mantener en forma nuestro cerebro, controla el sueño, el equilibrio mental y nos defiende contra el estrés.

El pan bien cocido, es un pan que proporciona agilidad mental por su composición en fitina jólica, que juega un papel fundamental en los mecanismos de neurotransmisión que regulan la ansiedad. Es indispensable para la actividad neurónica.

Capacidad intelectual. El pan artesano favorece la proteína de la capacidad intelectual y del estado de ánimo. Las tostadas de pan artesano con ajo son una fuente de salud permanente: el ajo contiene bisulfuros, una sustancia que mejora la serotina en el cerebro y retrasa el envejecimiento cerebral y estimula la regeneración de las neuronas recuperando la memoria y prolongando la vida.

Las tostadas de pan artesano y ajo son una excelente solución, poco calórica, para contener nuestro estómago y también nuestra figura porque no engordan, ya que elevan el nivel de serotina, y metabolizar la digestión; se debe comer en todas las comidas si se quiere conseguir una dieta bien equilibrada. La combinación del hidrato de carbono que contiene las tostadas de pan artesano y la ademilciclasa del ajo, regulan el metabolismo y facilitan la pérdida de peso en caso de querer adelgazar.

Por las mañanas unas tostadas de pan restregadas con ajo, nos permitirán no acusar el cansancio, ni tener infecciones de las mucosas ni infecciones de garganta, nariz o bronquios. Las tostadas de pan con el ajo mantienen fresca y sana las células corporales. Conservan la juventud, la belleza, la salud de la piel y de las mucosas.

El ajo y el pan pueden combinarse también en sopa, un magnífico plato que contrarresta la depresión, el exceso de colesterol y de triglicéridos; en definitiva es ideal para la circulación y el corazón.

Los efectos estimulantes del ajo estimulan la ademilciclasa, una enzima que regula el metabolismo de las células y activa la circulación de la sangre, combatiendo las venas varicosas, la artritis y el reuma.