Por una alimentación saludable

En la actualidad, existe cada vez más la clara evidencia de la relación existente entre una dieta equilibrada y la salud. Por otra parte, en los países desarrollados nos encontramos ante una alimentación rica, abundante, fácil de obtener e higiénica. Pero, paradójicamente esta abundancia hace que nos enfrentemos también a un grave problema: saber elegir correctamente una dieta adecuada. Es necesario adquirir la habilidad suficiente para lograr este objetivo y, en este sentido, es muy satisfactorio señalar que entre la población el interés y deseo de acertar en la correcta elección es cada vez mayor, de ahí, el gran auge que todo lo relacionado con la nutrición está adquiriendo.

MigasDesde el punto de vista nutricional, el hombre necesita ingerir energía (en mayor o menor cuantía según sus necesidades: edad, sexo y especialmente actividad física desarrollada) y, aproximadamente 50 nutrientes (proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales) – todos ellos igual de importantes aunque en cantidades muy diferentes. Así, como ejemplo, necesitamos aproximadamente 54 gramos de proteína al día y sólo unos microgramos de vitamina D. Los alimentos son mezclas complejas de estos nutrientes en calidad y cantidad. Así, casi ningún alimento está constituido por un solo nutriente, y por otro lado, no hay ningún alimento que contenga todos los nutrientes, y por tanto sea completo para el hombre, excepto la leche materna y sólo durante los primeros meses de vida. De ahí, que sea necesaria la combinación de alimentos para cubrir todas nuestras necesidades.

Por ello, para garantizar el aporte de todos los nutrientes la dieta debe ser VARIADA, sin excluir ningún alimento, a menos que exista una patología concreta. También debe consumirse en las cantidades SUFICIENTES, sin excesos para evitar situaciones extremas de sobrepeso, ni defectos que nos harían caer en estados de desnutrición y carencias multivitamínicas, cada vez más frecuentes. Por último si queremos programar una dieta equilibrada nunca se podrá olvidar otro aspecto del comer, que es el PLACER, pues por muy bien programada que esté una dieta si no nos gusta fracasará.

Dentro de los alimentos que no deben faltar en nuestra dieta están la leche y derivados lácteos como principal fuente de calcio. También las frutas y verduras deben consumirse en cantidades importantes para asegurar el correcto aporte de minerales y vitaminas. Las carnes, preferentemente magras y pescados junto con los huevos y legumbres son alimentos ricos en proteínas que deben consumirse con frecuencia. La base de nuestra alimentación deben ser los cereales, por constituir la fuente principal de hidratos de carbono, y dentro de los cereales no podemos olvidar el papel fundamental del PAN.

Información proporcionada por el Colegio de Farmacéuticos de Segovia.